Tres puertas de entrada
Si la documentación puede llegar por WhatsApp, por correo y por el portal, llega por WhatsApp. El portal no reduce la persecución mientras las otras dos puertas sigan abiertas: solo añade un sitio más donde mirar.
Es la hora que no aparece en ninguna cuota y que nadie apunta. Pones tu cartera, cuántos clientes se retrasan y lo que tardas en cada aviso, y sale lo que se va al año en reclamar papeles. Con ese número delante se decide de otra manera si compensa un portal, un recordatorio automático o subirle la cuota a quien te obliga a ir detrás.
Mantiene todo lo que has puesto arriba y mueve solo el número de clientes. Sirve para la pregunta que viene después, que siempre es «¿y si crezco?». El coste de perseguir crece en línea recta con la cartera, y por eso es lo primero que rompe cuando entran veinte clientes nuevos.
Tres cosas que hemos visto fallar con el mejor portal del mercado ya pagado.
Si la documentación puede llegar por WhatsApp, por correo y por el portal, llega por WhatsApp. El portal no reduce la persecución mientras las otras dos puertas sigan abiertas: solo añade un sitio más donde mirar.
Hay un puñado de clientes que concentran la mitad de los avisos. A esos no los arregla un recordatorio automático, porque el recordatorio ya se lo mandas tú. Los arregla una conversación de honorarios o una fecha de corte con consecuencia.
«Nos falta documentación» genera tres correos más. «Nos falta la factura de Endesa de julio y el extracto de agosto» se contesta a la primera. Buena parte del tiempo se va en avisos que no dicen exactamente qué hay que mandar.
Todos los datos son del despacho que calcula: no hay ninguna cifra de normativa ni ningún porcentaje de mejora puesto por nosotros. El resultado vale exactamente lo que valgan los supuestos que metas.
Veinte minutos por videollamada. Miramos de dónde salen tus avisos y qué parte se puede cortar sin cambiar de programa.
Gratis, como todo lo demás.